domingo, 12 de febrero de 2012

SOPA DE ALBÓNDIGAS DE PESCADO (China)




Te habrás preguntado alguna vez cómo se hacen las albóndigas de pescado para sopa que venden en los establecimientos de comida china. Ahora puedes aprender a hacerlas en casa con carne y pescado comprados por ti y hacer la sopa completa.
He estudiado la forma de hacerla en varios libros de cocina china de los que tengo. Uno de ellos ha sido el que me ha aclarado todas las dudas que se me planteaban. Es un recetario publicado en China en los años 70 del siglo pasado, en inglés, que sólo da los ingredientes y pocas explicaciones, pero las justas. Lo compré en una librería de viejo magnífica de Madrid, que ya no tiene por desgracia tantos libros de cocina ni tan interesantes como los que ofrecía.
La receta que he elaborado al final y con todos los ingredientes, cantidades y explicaciones está en
http://www.rosatovar.net/receta_detalle.php?receta_id=716&colname_rs_recetas=1.
Aquí voy a exponer el paso a paso con fotos de cómo hacerlo y los detalles y trucos para que salga perfecta.


Lo primero es preparar la masa
de pescado blanco triturándolo con panceta,
clara de huevo y vino de arroz.




Ingredientes de la masa de la cubierta exterior de las albóndigas.











Con la carne de lomo de cerdo, cebolleta, jengibre y varios sazones amasa el relleno interior de las albóndigas, muy pequeñas.
Comprueba que estén bien sazonadas y añade lo que te parezca que falta.
Puedes hacer el relleno con otro tipo de carne si no quieres preparararlo con cerdo. La ternera o el pollo pueden servir también.








Divide en tantas porciones como albondiguitas de carne la masa de pescado y fórralas, encerrándolas en la masa de pescado con cuidado, hasta que formes albóndigas todo lo redondas que puedas, haciéndolas rodar entre las dos manos humedecidas en agua.


En la imagen puedes observar la textura de la masa de 
pescado exterior de las albóndigas, suave pero no líquida.






En la imagen ves cómo tienes que ir encerrando la albóndiga de carne dentro de la masa de pescado.









Cuando el caldo bien condimentado esté caliente, añade las albóndigas de pescado rellenas. En el libro de los años 70 se indica que el caldo es de pollo y creo que así debe ser. Un caldo de pescado demasiado fuerte, como es costumbre también en nuestros días, enmascara el sabor suave de la cubierta exterior y no permite saborear los aromas del relleno especiado interior.
Espuma el caldo cuando rompa el hervor y entonces añade las verduras, hojas verdes y alguna otra verdura oriental si dispones de ella, pero baja el fuego. La cocción debe ser la justa, escasa y casi sin hervor, como en un temblor, para que se inflen un poco y estén suaves y delicadas, no gomosas y duras.
En el fondo la masa exterior de estas albóndigas es como la de las farsas de las muselinas europeas, también de las quenelles, que suben y se inflan un poco en la cocción suave, adquiriendo una textura muy fina. La diferencia es que no tienen nata --en China no se cocina o no se cocinaba con lácteos-- pero en la cocción se deben tratar igual, con temperatura moderada y durante un tiempo muy escaso siempre, para que no pierdan su delicadeza. Esos detalles son los que en cocina marcan la diferencia.





Las albóndigas una vez cocinadas encierran dentro de su exterior suave y cremoso la carne rosada cocinada lo justo y muy sabrosa.










La sopa servida bien caliente. Una delicia oriental que puedes hacer en casa.
He puesto con la sopa unos palillos de laca antiguos. Son japoneses, pero tan bonitos que me he atrevido a incluirlos en la imagen.


sábado, 11 de febrero de 2012

TALLER DE PAN DE ROSA TOVAR EN F & B

Hoy, sábado 11, por la mañana, he compartido un taller de panadería con 13 alumnos dispuestos a meter las manos en la masa en el Show Cooking de Fuentes & Bonetillo --calle del Bonetillo 12, de Madrid. Yo he disfrutado mucho, tanto como los participantes del taller, y hemos sacado del horno unas especialidades de primera, muy bien elaboradas, sabrosas y con un aroma maravilloso.  La brioche se ha asado en dos formas, en una brioche entera de una pieza con toda la masa en un molde de brioche --aparece en la última foto-- y en bollos individuales dentro de moldes de papel. Además, se ha hablado de los secretos de las masas, que son muchos y complejos, algunos de los cuales se encuentran en las recetas que están más abajo. De todas formas en el CONTACTO  de mi web, www.rosatovar.net, estoy a disposición de todos los asistentes al taller para aclarar cuantas dudas les puedan surgir y a todas las personas interesadas en las masas y en el arte de la panadería y la repostería.




Los alumnos amasando y trabajando alrededor de una gran mesa, para luego llevar sus preparaciones a la zona de la cocina para su levado.






Los participantes han elaborado masas de harina de trigo de fuerza --pan de molde de aceitunas y brioche-- de sémola fina de trigo duro y harina de trigo común --pan de aceite-- y de centeno con harina de fuerza de trigo --pan de centeno. 







 



PAN DE MOLDE DE ACEITUNAS

Para 1 pan

400 g de harina de fuerza
20 g de levadura de panadería
100-150 ml de agua o leche templada
1 huevo
50 g de aceite
5-6 g de sal
1 cuch más de aceite
2 puñados de aceitunas negras
Lo primero que hay que hacer es deshuesar las aceitunas y cortarlas en mitades o cuartos. Dejarlas en un colador a escurrir,  con un cazo más pequeño y un peso encima de 3 k, apretando de vez en vez para que salga todo el jugo que se pueda extraer.
Preparar una masa levadura en un cuenco grande con unas 3 cuch de agua templada, 2 cuch de harina y la levadura. Mezclar bien y dejar levar cubierto con papel o paño en lugar libre de corrientes.
Añadir a la levadura ya levada el huevo, el resto del agua hasta 100 ml y el aceite. Revolver el resto de la harina con la sal y echar sobre el cuenco. Amasar con espátula o las manos hasta hacer masa, añadiendo, si hace falta, el resto del agua –hasta los 150 ml—par que toda la harina esté humedecida.
Echar la masa en la mesa y seguir amasando fuerte durante unos 7-8 minutos, hasta que la masa esté bien elástica y suave. Volver a introducir en el cuenco enharinado, espolvorear por encima algo de harina y dejar levar al doble bien cubierta con papel o paño en lugar libre de corrientes.
Encender el horno a 180º C.
Preparar un molde –de 1 y ½ l aprox—engrasado con aceite, o 2 moldes de 3/4 de l de cartoncillo forrados de film antiadherente --no hay que engrasarlos.
Cuando la masa haya subido al doble, romperla dándole un amasado ligero. Estirarla sobre la mesa en un rectángulo --en 2 de la mitad se van a hacer 2 panes-- del ancho del largo del molde y como de un poco más de largo. Extender la cuch de aceite. Colocar por encima las aceitunas bien escurridas de jugo, dejando en uno de los lados un borde libre de aceitunas de 1 y ½ cm. Formar un rulo del largo del molde e introducir dentro. Hay que tener la precaución de introducir el rulo de forma que el remate de masa sin aceitunas quede en uno de los lados del molde mirando hacia arriba. Así, al levar, la masa se irá desenrollando hacia abajo y nunca aparecerá la junta por arriba. Cubrir con paño o papel de cocina y dejar levar de nuevo al doble.
Asar en el horno ya caliente durante por lo menos 25-30 minutos.
NOTA: Si el pan se cuece en moldes muy pequeños de ración para aperitivos –menos de 1/4 de l—conviene subir el horno a 190º C y cocer durante un espacio de tiempo menor, como 20 minutos. 




PAN DE ACEITE

Para 2 tortas
450 g de harina de trigo
25 g de levadura
1 cuch de azúcar
Agua
50 g de sémola fina de trigo duro
10 g de sal
4 cuch de aceite + aceite para terminar
En una jarra con 200 ml de agua templada echar la levadura, el azúcar y la harina de trigo necesaria para hacer una masa levadura líquida, batiéndola unas 100 veces con las varillas. Cubrir con un trapo y dejar que suba a más del doble.
En un cuenco grande echar la sémola revuelta con el resto de harina. Dejar reposar y revolverla con la sal. Hacer el hoyo e introducir allí el aceite y la masa levadura.
Comenzar a amasar con la espátula recogiendo la harina de los bordes hacia el centro y añadiendo el agua templada necesaria para hacer masa.
Echarla sobre la mesa y amasarla convenientemente de 8 a 10 min., hasta que esté suave y elástica. Enaceitar un barreño e introducir la masa para que leve al doble como mínimo en lugar libre de corrientes, tapada con un paño.
Encender el horno a 180º C.
Romper la masa y dividirla en dos bolas. Formar dos tortas sobre bandejas de horno apretando con el puño con insistencia hasta conseguir formar las tortas.
También se puede formar este pan en bollitos como los de la masa de centeno. Se forma un rulo, se cortan secciones un poco más largas que el ancho del rulo y se colocan juntas formando barras o separadas, como se quiera. Si los bollitos son más pequeños que las tortas, horno a 190º C y menos tiempo de cocción.
Dejar levar de nuevo al doble o un poco más.
Repartir aceite por encima y cocer en el horno ya caliente unos 20-25 min o hasta que estén bien doradas y hermosas.
  




PAN DE CENTENO

250 g de harina de trigo de fuerza
20 g de levadura
1 cuch de azúcar
Agua
250 g de harina de centeno, blanca o integral
10 g de sal
2 cuch de aceite
Con 3 cuch de harina de trigo, la levadura, el azúcar y 3 cuch de agua templada, hacer una masa levadura blandita.
En un cuenco, revolver el resto de la harina de trigo con la de centeno y la sal, Formar el hoyo y echar la masa levadura ya levada, el aceite y poco a poco el agua necesaria para hacer masa.
Echar sobre la mesa de trabajo y seguir amasando fuerte, añadiendo más agua si hiciera falta, hasta formar masa, al cabo de 6-7 minutos.
Volver a introducir en el cuenco enharinado –o enaceitado, hay gente que prefiere el aceite, porque así la masa no se pega—espolvorear la masa con harina y cubrir con un paño. Dejar que suba al doble en lugar libre de corrientes.
Romper la masa. Formar panes de la forma que se quiera. Una de las más bonitas es estirar la masa con el rodillo, pincharla con un tenedor por muchos sitios y cortar tortas de unos 10 cm de diámetro con un aro de montaje o un cortapastas. Las sobras se vuelven a estirar y a cortar otroa vez. Lo que quede entre estas últimas, se pone por las esquinas de las bandejas.
También se puede hacer en panecillos. Se forma un rulo de unos 3-4 cm de diámetro. Se enharina bien con harina de trigo o de centeno al tiempo que se aplasta un poco y se cortan secciones de 5-6 cm de largo. Se colocan en las bandejas muy cerca unas de otras, formando filas. Al levar se pegan unos a otros y salen los panecillo en barras todos unidos, pero se separan muy bien. Cuando se hacen un poco más pequeños son estupendos para sacarlos todos en tiras con un aperitivo.
También se pueden formar panes grandes o pequeños, alargados o redondos. Se enharinan por encima y se cortan haciendo dibujos bonitos –se han visto en el taller y se observan en las fotos.
 





BRIOCHE


½ k de harina de fuerza, y más
20 g de levadura de panadero
150 g de mantequilla
3-4 huevos
1 vasito de leche o agua, 1 huevo para brillar
5 g de sal –1/2 cuch rasa
2 cuch de azúcar
Poner a calentar a unos 37-38ª C un poco de leche o agua –unos 50 ml—y desleír en ella la levadura en un cuenco. Con 3-4 cucharadas de la harina hacer una masa suave y dejarla levar en su cuenco en lugar libre de corrientes y tapada con un trapo.
Poner el resto de la harina en un barreño o en la tabla con un volcán en el centro, en el que se pondrá la sal, el azúcar, 2-3 huevos y la masa levadura ya levada.    Amasarla, si es necesario con algo de agua u otro huevo. Seguir amasando sin caer en la tentación de añadir más harina. Cuando llega a estar correctamente amasada, se despega bien y está elástica y suave. Entonces añadir a la masa la mantequilla, que estará a temperatura ambiente, no muy fría, pero tampoco blanda. Una vez bien amasada, dejarla levar una vez más hasta que doble su volumen. La masa ahora estará muy suave, elástica y ligera.
Romper la masa, amasarla hasta que pierda el aire que ha ganado en el levado. Separar como 1/5 de la masa y dejarlo a un lado. Hacer una bola con la parte mayor de masa e introducirla en un molde grande de brioche o en un molde de bizcocho, redondo. Untar la parte más alta de la superficie con el último huevo batido. Hacer una cruz en lo alto con ayuda de una tijera con cortes profundos y de una longitud igual al diámetro de la bola que se forma con la masa reservada. También se puede hacer un hueco central en lugar de la cruz. Formar la bola y tapar la cruz o el hoyo, sin apretar demasiado. En lugar de en forma de brioche se puede formar una trenza o hacer bollos más pequeños en cápsulas de papel de horno que se expender para ese fin.
Dejar reposar tapado a que leve una vez más al doble, untar con más huevo e introducir en el horno precalentado (175º C) durante una media hora.
Servir templado, frío o hasta caliente, si es invierno.
NOTA: En realidad la brioche se amasa con un poco menos de levadura –10-15 g—y debe levar en lugar frío durante varias horas. Se rompe, sin amasar, sólo apretando hacia abajo un poco los bordes y el centro de la masa con los dedos, dos veces. Luego ya se saca la masa, se rompe y se forma como se quiera. El levado también será lento, más lento que el pan que leva templado, porque la masa está fría. Pero cuando no hay tiempo, se hace todo más rápido.
 








viernes, 10 de febrero de 2012

RISOTTO DE VERDURAS DE TEMPORADA







 Es un plato muy vistoso, sabroso, ligero y casi vegetariano, cuyo proceso de elaboración se va a estudiar aquí paso a paso. En esta dirección se encuentra las cantidades de la receta del risotto de verduras
http://www.rosatovar.net/receta_detalle.php?receta_id=711&colname_rs_recetas=1.

Este risotto se cocina combinando el arroz con alubias, algo muy corriente en Italia, pese a que aquí se suele desconocer. También lo es en muchas otras partes del mundo, incluido nuestro país --como la paella con garrofones o el arroz de conejo con garbanzos, por poner un par de casos. La ingesta de cereales mezclados con leguminosas mejora sus cualidades alimenticias, hecho conocido desde la antigüedad.
El proceso de elaboración del plato es igual que el de cualquier risotto de los más conocidos, bien sea el caldo de carne, de pescado o de verduras, como es este caso.
Hoy se hacen a menudo los risotti con aceite, sobre todo cuando son de verduras, bien de oliva, bien de arroz, un aceite muy cremoso, difícil de encontrar pero que es muy bueno para estos platos de arroz, porque ayuda a mantecar el arroz al final.



Ingredientes básicos del risotto de verduras.

Yo he elegido como alubias unos caparrones riojanos que ha traído un amigo, pero se puede hacer con otras alubias rojas o pintas, como borlotti, o canela, las canellini italianas.
La calabaza, el apio y la rúcola son muy buenos en tiempo frío. No puede faltar el queso y parmesano.




Las verduras en la cazuela con aceite.

Se comienza por sofreír las verduras en dados, para sacarlas a continuación. Así comienzan su cocción.










El arroz con la cebolla

A continuación se sofríe la cebolla y luego el arroz, dándole vueltas durante 2 minutos, siempre con espátula de madera para no romper el grano.













Se añade el vino

Cuando el arroz se ha sofrito, se añade el vino blanco seco, que puede ser un fino de Jerez, un vino excelente para la cocina. El fuego en este momento es vivo, por lo que el vino se consume enseguida, lo que es necesario.











Se comienza a añadir el caldo poco a poco.

El arroz se va cocinando siempre en el líquido suficiente pero no excesivo, por lo que hay que ir echando de poco en poco el caldo. Por eso tiene que estar caliente, para no interrumpir la cocción del arroz. El fuego vivo se va bajando poco a poco, según se va cocinando el grano, y se mueve el arroz de vez en vez pero sin parar.




Las verduras vuelven a la cazuela

A los 8-9 minutos desde que comenzó la cocción con el caldo, volver a introducir las verduras sofritas en la cazuela. Continuar añadiendo caldo y removiendo de vez en cuando. A los 12 minutos añadir al arroz las alubias cocidas y la mitad de las hojas de rúcola. Continuar añadiendo el caldo y removiendo. No olvidar bajar el fuego. Al final se añade el queso y el resto de aceite fuera del fuego, y se remueve para mantecar el arroz.








Servir enseguida el risotto con unas virutas de queso parmesano y las hojas reservadas de rúcola.
La calabaza estará tierna y el apio un poco crujiente. Junto a las alubias, siembre harinosas, y la suavidad del arroz, mantecoso por el queso, producen en la boca una combinación de texturas muy agradable. El contraste de sabores es una delicia.





El risotto de verduras visto de cerca

martes, 7 de febrero de 2012

UN PLATO BUENO, BONITO Y BARATO

Hay platos que son de las tres B, buenos, bonitos y baratos. Este de hoy es uno de ellos. Puedes servirlo en una comida o cena para los amigos, que quedarán encantados, porque es muy bueno, muy rico y sabroso. Además les gustará mucho la presentación, es muy bonita. Y tu bolsillo no sufrirá mucho, porque su coste es normal tirando a barato y es un plato único que lo tiene todo, la verdura, la proteína, la grasa ....... además de que se puede hacer con unas horas de antelación y calentarlo a fuego muy suave antes de servirlo. ¿Quién da más?.
Se trata de ... repollo relleno, cuya receta encontrarás en http://www.rosatovar.net/receta_detalle.php?receta_id=709&colname_rs_recetas=4. Aquí vamos a estudiar con fotos paso a paso cómo hacerlo.

REPOLLO RELLENO
Para empezar compra un repollo rizado, que es más redondeado y tiene las hojas más sueltas que el blanco, además de que son más pequeñas y se pueden separar mejor sin romperlas.
Pon sobre el fuego una cazuela con agua a hervir. Retira las hojas exteriores más feas del repollo y corta un poco el troncho. Lava el repollo. Luego, sobre una tabla y con un cuchillo afilado, retira parte del interior del troncho, sin cortar el borde, para que las hojas no se suelten, el repollo tiene que conservarse entero.




Con un cuchillo afilado y puntiagudo se retira parte del interior del troncho.


Mete el repollo en la cazuela con agua hirviente entero, con la parte del troncho hacia abajo, para que hierva, se escaldo durante 5 minutos. Luego dale la vuelta y déjalo otros 3.4 minutos. Sácalo con una espumadera a un colador grande y refréscado con agua del grifo, con cuidado. Escúrrelo.
Pasa el repollo a una tabla y comienza a abrir las hojas, como si fuera una rosa.
  


Es muy fácil separar las hojas del repollo sin que se rompan --casi ninguna-- cuando se ha escaldado.

Cuando se hayan abierto casi todas las hojas del repollo, se retira el cogollo central cortándolo con un cuchillo. 
El repollo ya sin el cogollo, que se pica y se añade a la cebolla que se está sofriendo desde el principio.
El siguiente paso es preparar el relleno con la carne de salchichas, pan de ayer remojado y desmenuzado, huevo, ajo picado y el sofrito de cebolla y cogollo de repollo.




  Picadillo de salchichas para mezclar con todo lo demás, Se puede sustituir la carne de salchichas por otra carne picada.

Cuando el picadillo esté bien mezclado --no hace falta añadir sal ni especias, porque las salchichas ya están especiadas-- comienza la labor de rellenar el repollo. No te asustes, no es muy complicada. 
Si quieres hacer el relleno con otra carne, añade sal y especia a tu gusto, puede ser con macis y nuez moscada, canela, clavo y pimienta.







Primer paso para rellenar el repollo.

Se coloca en el centro del repollo ya vacío una bola con la 1/4 parte del relleno. 
Luego hay que cubrir la bola con las 3 primeras hojas del repollo, de forma que quede tapado, envuelto. A continuación se van colocando pequeñas cantidades de relleno junto a la parte inferior de este centro del repollo ya relleno.



 





El repollo casi relleno del todo.

Se cierran estas siguientes 3 o 4 hojas apretando un poco para sujetar el relleno y repetir la operación otras 2 o 3 veces más hasta acabar con el relleno y que sólo queden las hojas necesarias para cerrar el repollo.









Repollo ya relleno, cerrado y atado con 3 tiras de silicona

Cerrar las últimas hojas de repollo apretando bien y atarlo con tiras de silicona o hilo de bramante o algodón.
Tiene que quedar como un repollo entero, bueno, casi. También puedes hacerlo envolviendo el repollo con una gasa y atar las 4 esquinas por encima.









Repollo ya relleno pero crudo en su cazuela


Se introduce el repollo en una cazuela en la que quede ajustado pero sin apreturas. Se rellena de agua la cazuela hasta que casi quede cubierto y se añade como 1 cucharadita de sal al líquido. Además, se introducen dentro las zanahorias y se acerca a fuego mediano para que se cocine.



 
  Repollo ya cocinado en un colador para que se escurra.

Una vez terminado, se saca el repollo tirando de las tiras de silicona o del hilo, para poner a escurrir con las zanahorias en un colador. Recoger el caldo que suelte y el que quede en la cazuela, porque se servirá junto con el repollo.
El caldo no será nada graso si las salchichas son de un carnicero de confianza. No hay que desgrasarlo, menos trabajo.






Un plato de repollo servido, con su tazón de caldo y las zanahorias, además de pepinillos y alcaparras.

El repollo relleno tiene una pinta estupenda en su plato. Es un plato único estupendo para este tiempo frío en el que estas verduras del invierno, como los repollos, están en su mejor momento.
Lo puedes servir con mostaza si quieres y con aceite de oliva para que cada uno se añada si quiere. Una buena cerveza clara, si te gusta, o un Rueda fresquitos acompañan muy bien este repollo.






El aspecto del repollo relleno es estupendo, un plato de primera que no te costará ni mucho dinero ni mucho trabajo, porque lo puedes hacer con antelación. Bueno, bonito y barato.







domingo, 5 de febrero de 2012

CUPCAKES DE AGUACATE

He estudiado y preparado esta receta de cupcakes de aguacate sobre una idea de mi amigo Héctor Wong, su sitio es myyellowkitchen.com. Hector trabaja como profesor y profesional de confitería y repostería en Hawai. También elabora e interpreta todas las preparaciones de la gran repostera estadounidense, Rose Levy Beranbaum, y de sus libros sobre el tema, que son auténticas joyas. Su blog personal es realbakingwithrose.com.
En realidad Héctor prepara otro tipo de masa que la que yo he diseñado desde el principio, cuando me puse a trabajar sobre la idea. Los de la primera fórmula que ideé no me salieron muy bien, quizás porque abrí el horno antes de tiempo. De todos modos la he cambiado.
El asunto de la idea de Héctor es sustituir en su totalidad la grasa de la mantequilla o el aceite de cupcakes y magdalenas por la del aguacate, que además da color, textura cremosa y un sabor sutil. Quedan muy bien y muy ricos, mantecosos. La receta se encuentra en http://www.rosatovar.net/receta_detalle.php?receta_id=705&colname_rs_recetas=24
De todos modos, explicaré aquí el procedimiento y los secretos.

Masa de los cupcakes de aguacate al añadir las claras batidas
La masa, el batido al final, tiene que ser bastante consistente, no demasiado líquido, pero muy espumoso y ligero.
  Batido de los cupcakes de aguacate en los moldes. Pueden ser todos verdes o de colores.
Los moldes se rellenan hasta casi sus 2/3 de su altura. En la foto se puede comprobar la textura del batido. Ahora se introducirán en el horno ya caliente a 175º C --función ventilador mejor-- para que se cuezan durante unos 25 minutos. Un palillo hundido en el centro de uno de los cupcakes tiene que salir limpio, pero no deben dorarse demasiado. Vigilar la cocción, no todos los hornos son iguales.

Cupcakes bien cocidos en el centro pero sin mucho color.

Mientras se enfrían los cupcakes, se prepara el fondant de color verde aguacate con el que se terminarán. En unos pocos minutos el fondant se endurecerá y quedará brillante y apetecible. Puede ser también fondant blanco o incluso azúcar molida espolvoreada por encima al salir del horno los cupcakes, todavía calientes. Para teñir el fondant, que se puede hacer con el auténtico elaborado en casa, o con el que se prepara con azúcar molida, clara de huevo, zumo de limón y agua, se pueden utilizar tintes alimentarios artificiales o naturales fáciles de hacer en casa. Ver http://www.rosatovar.net/receta_detalle.php?receta_id=523&colname_rs_recetas=34
 Forrando los cupcakes con el fondant color aguacate.
Los cupcakes de aguacate son estupendos para servir en una merienda con te, con café o chocolate. O en un desayuno. Son deliciosos.
  Los cupcakes de aguacate en la mesa del te.
Detalle de los cupcakes de aguacate.


¡Suerte!. Estoy a vuestra disposición aquí o en el contacto de mi página, www.rosatovar.net. También en fb y twitter.

miércoles, 1 de febrero de 2012

PAN AL VAPOR

¡¡¡¡Se me ha estropeado el horno!!!!. Qué horror. Al menos eso es lo que yo creía cuando me he puesto a hacer pan al vapor porque venía a comer una amiga. El pan al vapor no tiene corteza, una de las modas de nuestros días, y está buenísimo.
Mientras el pan se estaba cocinando me he dado cuenta de que había cambiado la posición del mando de puesta en marcha del horno a Off, por lo que los mandos no funcionaban. Resulta que no estaba estropeado ¡Qué alegría!.
De todas formas, el pan ya estaba en marcha en la vaporera. La receta está en
mi página www.rosatovar.net
http://www.rosatovar.net/receta_detalle.php?receta_id=701&colname_rs_recetas=28
De todas formas incluyo las cantidades --es una masa que sirve para cualquier pan, aunque sea cocido en el horno--y las fotos con comentarios del proceso.

250 g de harina de trigo
12 g de levadura de
panadería
1/2 cuch de azúcar
100 ml de agua o
más, hasta 130 ml
25 g de huevo o
1/2 huevo
5 g de sal


 Masa de pan para cocer al vapor y panecillos ya formados
Una vez amasada y levada la masa, formar bolas del tamaño de un huevo pequeño. 


Panecillos en su estameña para que leven al doble
Colocarlas con la separación suficiente sobre una estameña o gasa espolvoreada de harina que se habrá puesto en el o los cestillos de la vaporera. También se puede poner papel de horno en lugar de una estameña. Cubrir con un paño y esperar a que leven al doble, mientras se calienta el agua en la base de la vaporera.
 Panecillos ya levados dispuestos para ir a cocer al vapor
Cuando los panecillos hayan subido al doble, colocar el o los cestillos sobre la vaporera con el agua hirviente. Taparla mal, dejando una abertura pequeña, para que no haya demasiado vapor en el interior de los cestillos, que apelmazaría los panecillos. Cocer al vapor entre 20 y 25 minutos, hasta que estén consistentes.
 Panecillos al vapor ya cocidos
Retirar los cestillos de la vaporera y los panecillos de la gasa o el papel, sin espera, para que no continúen humedeciéndose.

Panecillo cocido al vapor partido --no cortado-- en dos. La miga es uniforme y suave y, aunque no tiene corteza --lo que según para quién es una ventaja-- es un pan muy rico y agradable para cuando no se dispone de un horno.

CONSEJO: Si se utiliza papel de horno en lugar de estameña o gasa espolvoreada de harina, retirar la tapa de la vaporera con suavidad, sin inclinarla, para que el agua que pueda retener no caiga sobre los panecillos, porque los estropearía. La estameña o la gasa absorben humedad y permiten que caiga el exceso al recipiente inferior, pero el papel es impermeable.
OTRO CONSEJO: el 1/2 huevo que sobra puede servir para un postre --bizcocho, flan ...--o para rebozar pescado o unos filetes.






CLASE A TRES EN FUENTES Y BONETILLO

Con motivo del Gastrofestival paralelo a la celebración de MadridFusión en este mes de enero Fuentes y Bonetillo organizó una clase a tres --la propietaria de Fuentes y Bonetillo y su show-cooking, María Eugenia Pérez Blanco, Rita Cifuentes y yo, Rosa Tovar--el sábado 28 de enero pasado.
Visitó el show-cooking durante la propia clase la chef mexicana Ada Valencia, donde el día anterior había impartido otra estupenda sobre la cocina de Querétaro. Estaba en Madrid por su participación en MadridFusión.

Ada Valencia --centro-- con su ayudante--izquierda--y Rosa Tovar--derecha

El programa de la clase del día 28 intentaba ser un poco representativo de distintas culturas, por lo que no resultó un menú clásico de entrada, segundo y postre, pero sí fue muy rico y original. María Eugenia Pérez Blanco preparó un ají de pollo peruano, que se sirvió con arroz y una ensalada.
Ají de pollo del Perú

Rita Cifuentes cocinó la receta de una pastela marroquí de pollo que había aprendido de unas mujeres de un pueblo del país, con sus almendras, canela y azúcar.
   Pastela marroquí de pollo
Rosa Tovar hizo un pan sefardí del sabath amasado con aceite. 

Pan del sabath. Siento que había hambre y alguien lo empezó, por lo que está incompleto.
Además los alumnos pudieron amasar su propio pan, y los terminaron en trenzas con la ayuda de la propietaria de Fuentes y Bonetillo.
 Trenzas de los alumnos ya cocidas.

Mientras, Rosa Tovar terminaba el pan relleno de orejones de albaricoque con azúcar para terminar el menú.
 Panecillos rellenos de orejones de albaricoques y cocidos juntos en un molde en el centro de la mesa con los alumnos degustando los platos y los panes preparados durante la clase.
 
En mi página, www.rosatovar.net, y en la de Fuentes y Bonetillo, www.fuentesybonetillo.com, hay y habrá información sobre futuras clases.